Es muy frecuente que, cuando se observa una gran pérdida de peso corporal, los glúteos sean una de las áreas más afectadas, viéndose disminuidos en su tamaño y, también, debilitándose y ganando un aspecto “caído”. Por ello, a lo largo del tiempo, especialistas del área de la medicina estética han colocado sus esfuerzos en estudios para lograr un aumento de los glúteos, a partir de la grasa corporal del propio paciente. Aquí te contamos cómo funciona.

Aumento con grasa autóloga

aumento

Este tipo de aumento de glúteos consiste en utilizar grasa del propio paciente, extraída previamente mediante un procedimiento de liposucción. Esto, no sólo permite una mayor seguridad, debido a que se garantiza la compatibilidad de la grasa (y se evitan problemas relacionados a un rechazo del organismo frente a un estímulo externo), sino que, además, permite aprovechar de un mayor resultado, observado a partir de los beneficios propios de la liposucción en otras zonas del cuerpo.

Por otra parte, al contrario de los métodos que tienen que ver con la utilización de implantes, la utilización de la grasa del propio cuerpo del paciente cuenta con menos limitaciones que aquel mecanismo. Esto significa que resulta en un método más versátil para alcanzar el aumento de glúteos y su posterior remodelación y redondeo.

Antes de poder llevar a cabo estos procedimientos, lo más probable es que el médico encargado de realizarlos solicite una consulta diagnóstica previa, con el objetivo de constatar el estado general de salud del paciente, como así también de realizar una exploración completa del glúteo y evaluar las distintas opciones, teniendo siempre en cuenta los deseos del paciente en cuanto a los resultados.

Momento de la cirugía

Al igual que lo que ocurre en cualquier tipo de cirugía estética, se requerirá, en primera instancia, de un preoperatorio, el cual consistirá en diversos análisis que el médico solicitará si considera necesario, establecer ciertos cuidados especiales para el caso y, además, el establecimiento del consentimiento completo respecto del procedimiento en cuestión.

Generalmente, al momento de llevar a cabo la operación, suele utilizarse anestesia general. Una vez que el paciente se encuentre ya dormido, se realizará el procedimiento quirúrgico.

Al día siguiente de efectuado el procedimiento quirúrgico, se le retiran al paciente los drenajes, recibiendo éste un informe de alta médico, en donde se encontrarán contempladas las medidas que el mismo debe tener en cuenta de ahora en adelante para su cuidado.

El posoperatorio de este tipo de intervención quirúrgica tiende a ser muy doloroso, por lo que lo más probable es que se le recomiende al paciente la ingesta de una serie de medicamentos analgésicos. Al mismo tiempo, es probable que se le prescriba un cierto tiempo de reposo y la suspensión de todo tipo de actividad que requiera de un gran esfuerzo físico, al menos a lo largo de los primeros dos meses. A lo largo de las primeras tres a cuatro semanas posteriores al procedimiento, se le recomendará al paciente llevar puesta una faja quirúrgica, como así también cuidar de dormir colocado boca abajo.

Riesgos del aumento de glúteos con grasa

Todo tipo de intervención quirúrgica lleva implícito algún tipo de riesgo. En este caso, uno de los riesgos más comunes tiene que ver con el dolor posoperatorio, el cual puede ser fácilmente controlado a través de la ingesta de medicación analgésica. Al mismo tiempo, es posible que – durante las primeras semanas – aparezca una cierta inflamación, como así también algunos moretones; en ambos casos, esto irá desapareciendo con el trascurso de los días.

Los riesgos de este tipo de procedimiento no son más que los propios de una intervención quirúrgica común: riesgos por la anestesia, hematomas, sangrado, infecciones, alteraciones en la sensibilidad, pérdida parcial de la piel, problemas para desarrollar correctamente la cicatrización, entre otros.